top of page

Guía para verte increíble en una sesión de retrato profesional

  • Foto del escritor: Galleta
    Galleta
  • hace 4 días
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: hace 3 días


Guía para verte increíble en una sesión de retrato profesional

Un buen retrato profesional no es solo una foto “bonita”. Es una herramienta para comunicar quién eres: tu personalidad, tu oficio, tu estilo. Ya sea para LinkedIn, tu página web, redes sociales, casting o un proyecto personal, llegar preparado a la sesión hace toda la diferencia.


1. Define el tipo de retrato que necesitas

Antes de elegir ropa o pensar en poses, pregúntate:

  • ¿Para qué usarás las fotos? (trabajo, marca personal, arte, redes sociales)

  • ¿Qué quieres que transmita tu imagen? (confianza, cercanía, creatividad, formalidad)

  • ¿Prefieres algo más clásico y neutro o algo más creativo y arriesgado?

Con estas respuestas, el estudio puede proponerte fondos, iluminación y encuadres que encajen contigo.


Retrato de chica con fondo naranja y azul.

2. Vestuario: qué sí y qué no

No se trata de tener un clóset enorme, sino de elegir bien:

Recomendaciones generales

  • Ropa que te quede bien y te haga sentir cómodo.

  • Colores lisos o patrones discretos que no roben atención a tu rostro.

  • Evitar logos muy grandes o mensajes en la ropa.

  • Llevar 2 o 3 opciones para variar (formal, casual, algo más creativo).

Para retratos corporativos o de negocios

  • Prendas estructuradas que den sensación de orden y profesionalismo.

  • Colores neutros o sobrios, con algún acento de color si va con tu marca.

Para retratos creativos o artísticos

  • Jugar con texturas, capas, accesorios y colores más intensos.

  • Incluir prendas que hablen de tu estilo personal.

3. Maquillaje, peinado y cuidado personal

No necesitas un cambio radical, sino una versión cuidada de ti:

  • Piel hidratada y bien cuidada los días previos.

  • Cabello limpio y peinado de una forma que reconozcas como “tú”.

  • Maquillaje (si lo usas) pensado para verse bien en cámara: corregir brillos, unificar tono y resaltar ojos o labios según tu preferencia.

Si el estudio ofrece servicio de maquillaje y peinado, es una buena idea considerarlo, sobre todo para sesiones importantes.

4. Cómo perder el miedo a la cámara

Es normal sentirse raro al principio, pero hay formas de relajarse:

  • Llega con tiempo, sin prisas.

  • Platica unos minutos con la persona que tomará las fotos; eso ayuda a soltar nervios.

  • Respira profundo antes de cada serie de tomas.

  • Piensa en la sesión como una colaboración, no como un examen.

Un buen fotógrafo te irá guiando con poses, ángulos y expresiones.

5. Poses sencillas que siempre funcionan

No necesitas saber “posar profesionalmente”; pequeños ajustes ayudan mucho:

  • Girar ligeramente el cuerpo en lugar de quedar totalmente de frente.

  • Relajar hombros y mandíbula.

  • Apoyar el peso más en una pierna, si estás de pie, para evitar rigidez.

  • Jugar con la mirada: a cámara, un poco fuera de cámara, hacia el piso o hacia arriba.

La clave es ir probando y que alguien te guíe hasta encontrar lo que mejor te favorece.

6. Fondos y ambiente: el contexto también habla de ti

El lugar donde se hace el retrato puede ser:

  • Estudio con fondos neutros, ideal para algo limpio y versátil.

  • Tu lugar de trabajo, si quieres mostrar contexto (taller, oficina, cocina, estudio creativo).

  • Exterior urbano o natural, si va con tu marca personal.

El fondo y la luz ayudan a reforzar el mensaje: más formal, más artístico, más cotidiano, etc.

7. Qué llevar el día de la sesión

Un pequeño checklist puede ahorrarte estrés:

  • 2 o 3 opciones de ropa completas (incluyendo zapatos y accesorios).

  • Cepillo o peine, productos básicos para el cabello.

  • Maquillaje para retoques, si usas.

  • Toallitas o pañuelos para controlar brillos.

  • Algún objeto que quieras incluir si tiene sentido con tu profesión (libreta, cámara, instrumento, herramienta de trabajo).

8. Después de la sesión: cómo elegir las mejores fotos

Cuando recibas la selección para elegir tus favoritas:

  • Busca fotos donde te reconozcas y te sientas auténtico.

  • Piensa en el uso: no es lo mismo una foto para LinkedIn que para un proyecto artístico.

  • Revisa detalles técnicos: enfoque, expresión, postura.

No tengas miedo de pedir opinión a alguien de confianza, pero recuerda que la decisión final debe sentirse coherente contigo.

Conclusión

Verte increíble en una sesión de retrato profesional no tiene que ver con ser "modelo", sino con llegar preparado, sentirte acompañado y construir imágenes que reflejen quién eres. Con la guía adecuada y un estudio que sepa trabajar contigo, tus retratos pueden convertirse en una herramienta poderosa para tu trabajo, tu marca personal o simplemente para guardar una versión importante de ti en este momento de tu vida.

 
 
 

Comentarios


  • Vimeo
  • Instagram
  • Facebook
  • Behance
bottom of page